Entre las actividades más divertidas para los aficionados durante esta época del año está la oportunidad de ver no solamente a los estelares de sus equipos prepararse para la venidera temporada, sino también a los protagonistas del futuro.  

Para los fans de los Marineros, dicho ejercicio puede ser doblemente entretenido, ya que su equipo parece estar saliendo de una larga reconstrucción y se prepara para dar la pelea. Eso significa que los prospectos que no sean incluidos en el roster para el Día Inaugural probablemente no estén fuera de vista por mucho tiempo.  

Julio Rodríguez es un ejemplo perfecto. El dominicano sigue desarrollándose y perfeccionando su juego. Pero no está lejos de la Gran Carpa, y se le proyecta como un futuro cañonero que se afianzará en la parte gruesa del orden ofensivo de los Marineros. 

Se puede considerar el jonrón solitario de 437 pies que dio Rodríguez el martes en su triunfo sobre los Reales como un avance del tipo de batazos que podríamos ver con frecuencia en el T-Mobile Park en un futuro cercano.  

En 12 juegos de pretemporada, Rodríguez tiene siete imparables en 22 turnos al bate y ha negociado cuatro boletos. También se le ha elogiado por su excelente velocidad, pese a que mide seis pies y tres pulgadas.

“Mucha gente no piensan eso, pero es cierto”, dijo Rodríguez durante una entrevista durante la transmisión del partido. “Soy un muchacho grande, pero corro también”.

De su parte, el manager Scott Servais elogió al jardinero por lo mucho que progresó durante el invierno y por ser fiel a un régimen estricto que le permitió llegar a los entrenamientos más delgado y más fuerte.   

“Todo el mérito le corresponde a él, y a nuestros instructores de fuerza, nuestro cuerpo de entrenadores, por asegurarse de que el mensaje le llegue a él”, dijo Servais. “Pero, en resumidas cuentas, está en manos del jugador. Ellos tienen que tomar las decisiones sobre qué van a hacer y qué van a comer, y cómo van a entrenar y afrontar la temporada muerta, y Julio tomó muchas decisiones buenas”. 

Después de dos meses en una liga instructiva durante el otoño, Rodríguez vio acción con los Leones del Escogido en la liga invernal de la República Dominicana. Esa experiencia fue una gran herramienta de aprendizaje para el jardinero, dijo Servais.  

“Creo que lo genial fue que Julio estuvo expuesto a esos jugadores de más edad por primera vez y pudo escucharlos”, dijo Servais. “Hablan de cómo un lanzador va a atacar y luego, ‘Estoy buscando este pitcheo especifico en este lugar’, y pudo verlos hacerlo.  

“Eso ha cambiado su modo de pensar, y así es que hay que pensar para ser un competidor y un ganador a nivel de Grandes Ligas. Fue un gran momento de desarrollo para él. Estar rodeado de esos jugadores de más edad verdaderamente ha cambiado su forma de ver el juego”.

Las Mayores.com

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