El bateo se convirtió en el arma más escasa de LIDOM durante la última década

Muchos de los grandes peloteros dominicanos de la MLB han sido reconocidos por su capacidad para conectar cuadrangulares y ser grandes remolcadores de carreras, situación que no se corresponde del todo con la realidad del béisbol invernal que se juega en el país.

Muchos de los grandes peloteros dominicanos de la MLB han sido reconocidos por su capacidad para conectar cuadrangulares y ser grandes remolcadores de carreras, situación que no se corresponde del todo con la realidad del béisbol invernal que se juega en el país.

Desde la Temporada 2011-2012 hasta el pasado año, fueron celebrados 3860 partidos (entre serie regular, semifinal y final), y un total de 130,349 turnos oficiales entre todos los bateadores. En dichas oportunidades se conectó un total de 32,486 hits, para un promedio de bateo total de .249.

Durante el mismo período de tiempo, fueron remolcadas un total de 13,997, mientras que se anotó en 15,805 oportunidades. A esto debemos sumarle que los bateadores únicamente pudieron negociar 12,419, lo que quiere decir que, junto a la cantidad de hits conectados, los bateadores llegaron a las bases en 44,905 oportunidades durante los últimos diez años, lo que se traduce a un porcentaje de embasarse (OBP) de .320.

Si a eso le sumamos que el porcentaje de slugging (SLG) de la década fue de .347, el OPS (OBP + SLG) que se obtiene es de .667, muestra clara de que los bateadores de LIDOM no han sido productivos.

Si lo vemos por equipos, el conjunto de mejor ofensiva de toda la década fue Águilas Cibaeñas, acumulando un promedio de bateo de .255, junto a un OBP de .320 y un SLG de .365, quedando con un OPS de .687, es decir, por encima del promedio, aunque eso solamente se tradujo en una corona de campeones en toda la década.

De su lado, el peor equipo al bate fue Estrellas Orientales, quienes apenas lograron un anémico .242 de promedio de bateo, .312 de OBP y .341 de SLG, traduciéndose eso a un OPS de .653, pero también obtuvieron un campeonato.

Uno de los aspectos más importantes que se debe señalar es la baja cantidad de cuadrangulares que se conectan en los estadios dominicanos, en especial cuando se toma en cuenta que la mayoría de los estadios de la LIDOM están diseñados para favorecer bateadores, debido a sus dimensiones.

Lo que más llama la atención sobre el anémico bateo de poder de los últimos años, es que de la cantidad de hits conectados solamente 1,922 fueron cuadrangulares, es decir, el 5.92 por ciento de los indiscutibles fueron batazos de cuatro bases.

Esto significa un promedio de apenas 190 cuadrangulares por temporada, aproximadamente 31 cuadrangulares por equipo, suma que es baja con respecto a la cantidad de partidos que se celebran en cada torneo de la liga de béisbol invernal de la República Dominicana, ya que esta cuenta con una serie regular de 50 partidos, una serie semifinal de 18 y una final al mejor de nueve juegos. ESPN

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