Mientras Trump quiere reabrir, miles se enferman

MIENTRAS TRUMP QUIERE REABRIR

NUEVA YORK (AP) — Mientras el presidente estadounidense Donald Trump llama a la reapertura de la economía, un análisis de la Associated Press muestra que miles de personas se están enfermando de COVID-19 en sus trabajos.

Cifras recientes muestran un aumento de los casos en plantas empacadoras de carne y procesadoras de pollo. Se ha registrado un foco de nuevas infecciones entre trabajadores de construcción en Austin, Texas, donde el sector regresó a la actividad recientemente. Incluso la Casa Blanca ha resultado vulnerable, con pruebas positivas de coronavirus de un valet de Trump y la secretaria de prensa del vicepresidente Mike Pence.

Eso resalta los altos riesgos para comunidades en todo el país en momentos en que mitigan gradualmente sus restricciones a los negocios.

“La gente que se está enfermando en estos momentos son generalmente personas que están trabajando», le dijo el doctor Mark Escott, un funcionario regional de salud, al concejo municipal de Austin. “Ese riesgo va a aumentar a medida que trabajen más personas”.

Las preocupaciones en Austin casi seguramente se verán reflejadas en comunidades en todo el país cuando la reapertura de tiendas y fábricas crea nuevas oportunidades para la diseminación del virus.

Obviamente, hay numerosas infecciones nuevas fuera de los sitios de trabajo, en hogares de ancianos y entre jubilados y desempleados, especialmente en lugares densamente poblados como Nueva York, Chicago, Filadelfia y áreas urbanas de Nueva Jersey y Massachusetts.

Pero los 15 condados estadounidenses con tasas más altas de infecciones entre y el 28 de abril y el 5 de mayo son todos sitios de plantas empacadoras de carne y procesadoras de pollo o prisiones estatales, de acuerdo con la investigación de The Associated Press.

El condado con la mayor tasa per cápita es el de Trousdale, Tennessee, donde casi 1.300 reclusos y 50 trabajadores en la prisión privada de Trousdale Turner dieron positivo recientemente.

En el sistema de prisiones federales, el número de casos positivos ha aumentado consistentemente. Para el 5 de mayo, había 2.066 reclusos habían dado positivo, comparado con 730 el 25 de abril.

El segundo condado en la lista de la AP es el de Nobles, Minnesota, que tiene ahora 1.100 casos, comparado con dos a mediados de abril. El centro administrativo del condado, Worthington, es la sede de la planta procesadora de cerdo JBS, que emplea a centenares de inmigrantes.

“Un hombre me dijo: ‘Arriesgué mi vida viviendo aquí. Nunca pensé que algo que no veo pudiera tumbarme’», dijo el reverendo Jim Callahan, de la iglesia católica Santa María, en Worthington.

El condado de Dakota, Nebraska, donde opera una planta procesadora de carne de Tyson Foods, había registrado apenas tres casos para el 15 de abril y ahora tiene más de 1.000. Se han registrado al menos tres muertes por COVID-19, incluyendo una mujer etíope que era uno de 4.300 empleados de la planta de Tyson.

En el condado de Cass, en el norte de Indiana, que tiene una planta procesadora de cerdo de Tyson, Ios casos confirmados han superado 1.500. Eso le da al condado de 38.000 habitantes una de las tasas de infección más altas del país.

La planta de Tyson en Logansport, Indiana, fue cerrada el 25 de abril luego que casi 900 empleados dieron positivo. Reanudó operaciones limitadas el jueves luego de una limpieza exhaustiva y la instalación de barreras de plexiglás entre puestos de trabajo. La vocera de la compañía Hli Yang dijo que ninguno de los 2.200 empleados regresaría al trabajo sin someterse a una prueba previa.

También se vieron fuertemente afectados por las infecciones varios condados de Virginia, Delaware y Georgia donde hay plantas procesadoras de pollo.

En Nueva York, el estado más golpeado durante casi toda la pandemia, un nuevo sondeo indica que otos factores aparte del lugar de trabajo estuvieron involucrados en muchos casos recientes.

El sondeo de 1.269 pacientes ingresados en 113 hospitales en tres días contrarió las expectativas de que la mayoría de los nuevos contagios serían de trabajadores esenciales, especialmente aquellos que viajan en el metro y autobuses. En lugar de ello, 37% de los ingresados eran jubilados; 46% estaban desempleados.

“Pensábamos que quizás íbamos a encontrar un porcentaje más alto de trabajadores esenciales que se estaban enfermando porque iban a trabajar, que serían enfermeras, médicos, transportistas. Pero no es así», dijo el gobernador Andrew Cuomo.

En Pensilvania, más de 40% de los 2.578 casos nuevos entre el 4 y el 6 de mayo fueron personas que vivían en instalaciones de cuidados a largo plazo. Los funcionarios de salud en el condado de Allegheny, que abarca a Pittsburgh, dijerom que de 352 casos nuevos entre el 20 de abril y el 5 de mayo, 5,35% eran residentes en instalaciones de cuidados a largo plazo y 14% eran trabajadores de salud.

Aunque los ancianos siguen representando una altísima proporción de los casos de COVID-19, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que hay un cambio. En enero y febrero, 76% de los casos fueron personas de 50 años o mayores. Desde marzo, apenas la mitad de los casos son de personas de esas edades.

AP

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